Repudio al cierre de grados

Entre los múltiples repudios por los cierres de grados en las escuelas porteñas nos focalizamos en uno, cercano, para, como con una sinécdoque literaria, vislumbrar el problema general que este recorte implica a la educación
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Por la agencia de noticias del estado nos enteramos del abrazo solidario que dieron padres, docentes y alumnos a su escuela Francisco Herrera, de Villa Crespo, en repudio por el cierre de 221 grados, a partir de una disposición del gobierno porteño.

Luego del abrazo en la puerta de la escuela, los alumnos izaron la bandera, cantaron una canción y levantaron carteles en rechazo al cierre de grados, que afectará gravemente a esa institución, según denunciaron los docentes.
Una maestra de la institución, que prefirió no dar su nombre, dijo a Télam que “en esa escuela por la disposición número 15 del gobierno porteño se cerrarían 11 grados”.
Esta situación, dijo la docente, “nos genera dos dificultades: una por el espacio, ya que los chicos quedarían amontonados e incómodos y además tenemos chicos con mucha diversidad de problemas”. En este sentido, dijo que “hay muchos alumnos con problemas de conducta, problemas sociales, motrices y de aprendizaje a los que los integramos para que tengan las mismas posibilidades que todos, y por eso la decisión nos afecta”.

La decisión del gobierno porteño de cerrar 221 grados fue repudiada por la Unión de Trabajadores de la Educación que montó una carpa blanca al costado del Cabildo y organizó movilizaciones y banderazos en distintas escuelas porteñas.

U.K.

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