Alta posicionamiento en buscadores y directorios Abasto

            

Agregar a Favoritos | Buscar | Preguntas | Mapa del sitio | Contactar |

INICIO GUIABASTO HEMEROTECA CARTELERA LINKS CONTACTO BUSCAR

 


   


 

Abasto y Azul, unidas por la literatura gardeliana:
Ana Turón, del Museo del Libro “Gardel y su Tiempo”
y el programa radial “Unos Mates con Gardel”

Es cierto que
“cada día canta mejor”


El rastro del cantor que cada día canta mejor quedó registrado en libros de acá, de allá, que estaban en todos lados y en ninguno hasta que Ana Turón los recopiló en el Museo del Libro “Gardel y su Tiempo”. Así, junto a su programa radial “Unos Mates con Gardel”, la memoria del Zorzal está vivita y coleando.

En el mes donde se realiza la Feria Internacional del Libro, que pone a la Ciudad en el centro de las miradas literarias, damos una vuelta de tuerca y repensamos el trabajo cotidiano, riguroso y tenaz con las letras.
Así, llegamos al contacto con Ana Turón, quien desde la ciudad de Azul creó la Biblioteca Museo del Libro “Gardel y su Tiempo” (museolibrogardel.blogspot.com.ar) donde 420 libros de 20 países con ediciones agotadas e inconseguibles dan testimonio de la voz inmortal del tango.

¿Cómo nació tu admiración por Gardel?
“Nació como curiosidad. No sé si lo había escuchado cantar alguna vez, cuando aquí en Azul se formó el Centro Carlos Gardel con el objetivo de levantarle un monumento. Yo tenía entonces 8 años y lo creía “un cantor más”, de manera que no entendía esos homenajes, la colecta pública del bronce, el cariño y la admiración que despertaba aún en públicos tan diversos. Evidentemente, estaba frente a una figura que salía de lo común pero nadie sabía decirme que era “eso” que lo hacía diferente. Un día lo escuché en un longplay con el acompañamiento de la orquesta de Francisco Canaro: valsecitos atractivos y comprensibles para la criatura que era yo por entonces, técnicamente muy buenos, y un Gardel en el momento cumbre de su carrera. Me gustó y quise escuchar más. Sin saberlo, había iniciado un camino que signaría mi vida.”

¿Qué rasgos destacás?
“Ser «Gardel» tiene implícita una serie de atributos. Carisma, bonhomía, picardía criolla, inteligencia, sensibilidad, sencillez… además del talento artístico que no habría servido de mucho si no hubiese estado acompañado por esas características que te menciono. Porque hubo muchos buenos cantores, muy respetados y valorados. Pero ninguno de ellos inspira lo que ha inspirado Gardel durante décadas, de forma genuina y espontánea.”

¿Cambió con el tiempo tu admiración? ¿En qué?
“Mi admiración fue cambiando junto conmigo. En cuarenta años uno crece, madura, evoluciona. Hoy tengo otros parámetros al momento de conceptuar a alguien, no me asombran ni me atraen las mismas cosas. A Gardel lo admiro cada vez más porque puedo comprender situaciones, actitudes, respuestas y proyectos personales. Inmiscuirme en su vida privada no me defraudó en absoluto; por el contrario, acrecentó mi admiración porque descubrí un ser humano tan admirable o más que el artista. Por otra parte, ahora entiendo las letras de sus tangos como no las comprendía a los 8 o 10 años, de manera que vibro «de otra forma» y por otras razones, pero sigo emocionándome siempre, según mis circunstancias. Es cierto que «cada día canta mejor».”

¿Cómo fusionaste la figura de Gardel con los libros?
“La biblioteca fue surgiendo por varios motivos. El principal es que no llegué a Gardel a través del tango (es decir, de sus discos), sino buscando respuestas al porqué del monumento. Quise conocer su historia y eso se aprende leyendo. También influyó que me crié entre libros porque mamá es profesora de literatura y jugábamos “a estudiar”mucho antes de que aprendiera a leer. A esto sumale mi inclinación por los idiomas, que primero me acercó al lunfardo, al inmigrante y por ende al tango y luego a los libros de Gardel en francés -que es la lengua extranjera que mejor conozco-,y en italiano, portugués , gallego y catalán. Los libros en inglés y alemán pertenecen a mi colección y no a mi biblioteca, porque no leo estos idiomas.”

¿Te costó al principio arrancar con el Museo del libro?
”El comienzo fue gradual, la biblioteca iba creciendo sin que me diera cuenta. Poco a poco fui tomando conciencia de que tenía un muy buen archivo, pero no podía precisar su grado de importancia.
   ”Hace unos diez años comencé la investigación «Gardel en los libros del mundo», un registro para saber qué se había escrito sobre el tema. Ese trabajo contó con la participación de muchísimos autores, editores, libreros, etc. Así fue como descubrí que por entonces mi biblioteca estaba compuesta por la mitad de lo que había en el mundo… Hace unos meses volví a hacerlas cuentas y estaba en el 68%; actualmente no creo que haya variado en mucho.
    ”Una referencia que siempre tengo en cuenta es la Biblioteca Nacional Argentina. Periódicamente ingreso a su página, escribo «Gardel» en el buscador y luego procedo a depurar ese listado quitando las partituras, los «Gardel» que no corresponden al cantor y los títulos repetidos, hasta llegar al resultado final.     En noviembre de 2012 la BNA tenía 96 libros referidos a Carlos Gardel y yo superaba los 400. Sinceramente, tanta responsabilidad me asustó…”

¿Cómo es la tarea de buscar nuevos ejemplares?
“Ahora es fácil con Internet, buscadores, redes sociales, ventas online… Ahora voy a una librería sabiendo qué novedades hay, pero antes todo eso tenía algo de aventura, porque no era tan fácil saber qué se había editado. Para tener una guía miraba las bibliografías consultadas por distintos autores, extraía los títulos y los encargaba en la única librería que entonces había en Azul. El problema surgía cuando estaban agotados y ya no se podían pedir a las editoriales. Más de una vez fui a Buenos Aires exclusivamente a comprar libros de Gardel. Salía caminando a ciegas, a recorrer librerías con un bolso vacío, el sueldo recién cobrado y todas las expectativas que puedas imaginar. En fin… pasiones que le dicen.”

¿Cuáles son los libros más destacados que tenés?
“Como coleccionista te digo que no hay “un” libro destacado, sino que cada uno tiene su valor especial. Uno, por antiguo; otro, por su contenido; otro, por ser edición limitada difícil de conseguir; otro, por obsequio de algún amigo.
”Al momento de evaluarlos por su contenido tampoco hay «un» libro que se destaque del resto, porque generalmente son trabajos parciales que desarrollan distintas etapas o aspectos. La gran mayoría de estas investigaciones están reelaboradas en “Gardel. La Biografía” de los Barsky, trabajo indispensable para toda biblioteca.
    ”Una «joyita» difícil de conseguir y a su vez importante por su contenido es “Vida y Obra de Carlos Gardel” de Anastasio Hernández (1996). Es una edición del autor de casi 400 páginas que aporta muy buena información, muy documentado.

Continúa la edición de libros sobre la figura de Gardel, ¿Por qué creés que queda todavía mucho para decir de él?
“Claro… el público se va renovando y cada generación tiene una forma diferente de querer a Gardel y se interesa por distintos aspectos de su vida u obra. Lo llamativo es que siga vigente, que en vez de caer en el olvido como tantas figuras de su época siga ganando adeptos año a año, en todas partes del mundo.”

¿Por qué pensás que en otras partes del mundo se sigue admirando la figura de Gardel? ¿Algún país en particular que te haya llamado la atención?
“En un trabajo que hice hace unos años llego a la conclusión de que los jóvenes argentinos y uruguayos exiliados por razones políticas desempeñaron un rol muy importante. Hay autores de libros de Gardel que durante el exilio encontraron en sus discos un pilar importantísimo de la identidad. Ellos fueron los primeros fundadores de peñas gardelianas en el exterior y grandes difusores de nuestra cultura popular. Luego surgieron investigadores extranjeros (Collier en Inglaterra, Galopa en Francia, etc.), pero el camino fue abierto por rioplatenses.
   ”¿Países en los que me haya llamado la atención? Sí… Perú y Bolivia por ejemplo, porque son culturas americanistas que no tuvieron las inmigraciones del Río de la Plata y difícilmente se identifiquen con el mensaje del tango de Gardel.”

¿Cómo pensás cada programa?
“Este es el décimo ciclo de «Unos Mates con Gardel»; cada uno de ellos ha tenido una dinámica diferente -en concordancia con la experiencia que fui adquiriendo frente al micrófono- pero siempre comenté libros.
    ”Hoy la novedad es la entrevista por Skype, que incorporé para charlar con los autores. Así, el oyente encuentra un canal de comunicación directo con el autor.”

¿Cómo sentís la interacción con el público?
“La interacción con el público es hermosa. A muchos de ellos sólo los conozco por el Facebook y es todo muy extraño, porque te sentís amigo de gente que nunca viste y que tal vez jamás en tu vida vayas a conocer personalmente; gente que vive en cualquier parte del mundo y que comparte con vos una pasión como ésta.
   ”Internet ha vencido las fronteras, las distancias, el tiempo mismo, porque ahora en pocos segundos llegás al otro extremo del planeta. Es muy beneficioso para una actividad como ésta, usándola como herramienta de trabajo.

Juan Manuel Castro
[email protected]


My Great Web page

Revista El Abasto, n° 155, mayo 2013.


 

 

Webstats4U - Web site estadsticas gratuito El contador para sitios web particulares
Contador gratuito

 

Copyright www.revistaelabasto.com.ar - Mientras mencione la fuente permitimos su reproducción.