El lado B de la cultura
en formato lúdico y placentero
El programa Cosmópolis
se propone difundir la cultura alternativa
de calidad, una misión de alto vuelo
que conlleva sus riesgos.Su lema es “la
ciudad escondida”. Según se
enuncia, la idea es visibilizar aquellas
noticias ausentes en otros medios y ponerlas
en la mesa del debate público. El
envío se emite por Colmena, radiodigital
perteneciente al Club Cultural Matienzo
que el año pasado obtuvo el Premio
ETER como Mejor Radio OnLine. En esta cuarta
temporada el programa sube la apuesta: apunta
a ser más federal, a abocarse no
sólo a la actividad cultural porteña
sino también del interior del país.
El programa comienza
con un breve repaso en el cual se comentan
algunas noticias de la semana. El conductor
–Juan Manuel Vazzano-
es peculiar: verborrágico, impulsivo,
lapidario. En la emisión inaugural
de 2016, lanza, de buenas a primeras, que
“Macri está blindado por los
medios. Este hombre, en cien días,
destruyó el país” y
asevera que “hay una persecución
política de parte del gobierno contra
los que piensan distinto”. Al mismo
tiempo, se declara abiertamente kirchnerista.
En otra ocasión, cuando se trata
el tema del decreto presidencial que modifica
parcialmente la Ley de Medios, llama a “desenmascarar
la política del gobierno macrista
en relación a la comunicación”.
En contraste con Vazzano, la coconductora
–Mariana “Lali”
Quartaruolo- trasluce inocencia,
sencillez, frescura, equilibrando la vehemencia
del conductor, lo que le suma al programa.

Transitar el lado B de
la cultura representa un gran desafío
para la producción,que lo resuelve
satisfactoriamente. Así, desfilan
temas como el Festival Internacional de
Danza Emergente; el turismo rural; la historia
de los trenes; el dúo de divulgación
científica El gato y la caja; Eternautas,
el equipo de historiadores que recorre la
ciudad contando su historia. Las figuras
de la cultura y del espectáculo convocadas
tanto por teléfono como en el piso
expresan conceptos significativos, tienen
mucho para decir.
El asistente de producción
es Juan Strasnoy Peyre mientras que la producción
general y la coordinación de aire
están a cargo de Francisco Quiñones
Cuartas y Stefanía Sans. El editor
es Amadeo Prono y el operador técnico,
Maximiliano “Tasa” Hernández.
Se cometen algunos
errores como sacar al aire comunicaciones
telefónicas defectuosas, poner música
de fondo cuando se entrevista a un invitado
en el estudio, lo que molesta y distrae.
En una oportunidad, por un problema técnico,
se coló en pleno programa una llamada
de un amigo del operador, lo que suscitó
el desconcierto y el fastidio del conductor.
Entre los columnistas
se lucen Juan Ventura (Cine) y Eugenia Pereira
(Teatro). Impecables, sólidos, se
nota que saben de lo que hablan y es un
placer escucharlos. También cumplen
su cometido con gracia y chispa Ivanna Colona
Olsen (Arte y diversidad), Mariana Michi
(Música) y Xoana Denis (Danza).
En cuanto a la artística,
hay separadores ocurrentes y se combinan
distintas cortinas, lo que le imprime agilidad
al programa. El oído, agradecido.
El tema de apertura y
el de cierre resultan muy simpáticos
y pegadizos; fueron compuestos por la banda
Bife. Algunos hallazgos en la selección
musical: Milonga del 900 en versión
salsera (El Gran Combo) y Pebeta de Balvanera
–con la música de Garota de
Ipanema- interpretado por el grupo de tango
humorístico Ofidio Dellasoppa y Las
cuerdas flojas.
Laura Brosio
[email protected]
Revista
El Abasto, n° 192, junio 2016