"La vida color de whisky"

La noche de Abasto es intensa. Bares, espacios culturales, el ritmo de los artistas le da a la zona una impronta especial. Para conocer a quienes, noche a noche, le dan esta mística al viejo barrio, hablamos con la cantante e ilus
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Esta joven es la cara visible del grupo La Cosa Mostra y Las Taradas, orquesta femenina. La primera banda fue formada en 2006 y que ha tocado sin descanso en muchas salas porteñas. En este sentido, algo que la vincula aún más Balvanera es que realizó un concierto a oscuras en la Escuela de Teatro Ciego de Zelaya y Jean Jaurés.

La Cosa Mostra, junto a Maffía, son Lucy Patané, guitarra eléctrica. Santiago Mazzanti, contrabajo y bajo eléctrico, Pedro Bulgakov, batería".

Las Taradas, por su parte, es una orquestina femenina que rememora canciones de los años 40's y 50's. Ellas son Carla Branchini en clarinete, Nati Gavazzo en percusión y voz, Lu Martínez en contrabajo y voz, Lucy Patané en guitarra y voz, Carlita Nicastro en batústica y cajón.

De vuelta a nuestra entrevistada, la buena nueva es que durante este mes ella organiza los domingos a las 20 el ciclo La vida color de whisky en Ladrán Sancho, Guardia Vieja 3811.

En palabras de esta joven artista, “es un ciclo que propone hacer un recorrido de la música a partir de su género, cada mes se desmenuzará un género musical buscando desentrañar sus orígenes, influencias, elementos, historias y luminarias”.

La vida color de Whisky no se queda ahí. “A modo de disparador, todos los domingos se proyectará una película o documental de temática musical permitirá iniciar una charla debate para luego finalizar la velada con un agradable set de la mano de un solista o una banda actual de la escena porteña. La velada será a su vez acompañada de una selecta musicalización especialmente ideada para la ocasión” detalla sobre este gran emprendimiento.

“Mi vínculo con la música está desde que tengo uso de razón”, confía. Evoca que “siempre” fue una “dedicada melómana”. “Me acuerdo de volverme loca y bailar al son del hot jazz de dibujitos que veía a los 4 años como Tom y Jerry o los Looney Toons”, rescata de su infancia.

La transición del amor a la apropiación a la música fue, asegura, “muy naturalmente”. A los 16 entró al conservatorio: “Fue para darle forma a muchas necesidades que se me generaban en forma de canción en mi cabeza y no sabía cómo purgar. En cuanto pude darle forma a eso, empecé a componer y a mostrar mis canciones, y aquí me tienen”.

Tocás muy seguido, con muchos grupos y en gran cantidad de lugares, muchas veces organizado por vos, ¿pensás que corresponde a una generación el hecho de gestar sus espacios para difundir su arte?

"No considero que sea algo exclusivo de mi generación. Para mí el ciclo es una excusa para hacer lo que más me gusta: salir de el estancamiento de una disciplina y poder vincularla con otras artes: teatro, poesía, video".

Estás en dos proyectos musicales, también sos ilustradora ¿te considerás una artista múltiple?

"Puede ser que me considere una artista múltiple en el sentido de que a veces no te alcanza un medio para traducir lo que querés comunicar y necesitás volcarte sobre cosas nuevas e inexploradas. En ese caso soy muy abierta a saltar los límites de lo `permitido` por cada disciplina. No soy una experta dibujante pero es algo que me vuelve loca. No logro encontrar el tiempo para dedicarme de lleno al dibujo. Me pasa lo mismo con la facultad, donde estudio Antropología Social (UBA). Son cosas que hago para mi propio regocijo y que desde luego me influyen a la hora de componer". 

¿Cuáles son tus expectativas con tu carrera a futuro?

"¿Cómo me imagino a futuro? A corto plazo con los discos de mis dos proyectos musicales editados en el transcurso de este año (el primer disco de La Cosa Mostra y de Las Taradas). A largo plazo, igual que ahora pero en mayor escala. Me gustaría poder hacerme el tiempo para viajar un poco más con mi música, eso es algo pendiente que espero poder realizar en breve."

Maffía, con su espíritu aventurero e inquieto nos deleita con su música y sus ganas de colocar en un mismo espacio distintas disciplinas. Con esta impronta, durante abril los abastences disfrutarán con “La vida color de whisky” la mejor forma de terminar un domingo. En palabras de esta cantante: “Con buena música, agradable compañía y un vasito de scotch”.

J.M.C.

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